Agricultores alemanes bloquean autovías en protesta contra el acuerdo UE-Mercosur
Diversos grupos de agricultores alemanes protestaron en autovías en el norte y este del país en contra del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur y las bloquearon en varios puntos, incluidos algunos accesos a la capital de Berlín.
La alianza alemana de agricultores “Wir haben es satt!” (¡Estamos hartos!) llamó este jueves a rechazar el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur al considerarlo perjudicial tanto para el sector como para los consumidores, en contra de la opinión del Gobierno alemán, fuerte defensor del tratado.
“No queremos producir mercancías intercambiables para el mercado mundial, ni podemos hacerlo, sino que queremos producir calidad. Y el acuerdo con el Mercosur va precisamente en la dirección equivocada y envía una señal errónea. La señal que envía es la de producir lo más barato posible, lo más intercambiable posible, sin importar de dónde provenga”, declaró Xenia Brand, directora ejecutiva de la Asociación de Agricultura Campesina (AbL).
En una rueda de prensa con motivo de la manifestación convocada por la alianza alemana de agricultores el próximo 17 de enero en Berlín a favor de una agricultura sostenible, Brand afirmó que “aún no es demasiado tarde”, porque el miércoles se convocó a todos los ministros del ramo en Bruselas, “pero las decisiones aún están pendientes”.
“Debe rechazarse”, instó, al tiempo que señaló que “está claro que, a ambos lados del Atlántico, el sector profesional rechaza de forma unánime este acuerdo”, con el que no se hace un favor económico a los agricultores, dijo.
Dorothee Sterz, miembro de la joven AbL, declaró, por su parte, que el acuerdo con el Mercosur “significa menos poder de decisión para las granjas, significa una mala posición en el mercado y una fuerte dependencia del mercado”.
“Pero también significa para los consumidores que ya no pueden decidir qué carne compran, porque la carne que se importaría a través del acuerdo con Mercosur procede de animales a los que se les han administrado antibióticos como estimulantes del crecimiento y eso contradice completamente nuestros principios”, aseguró.
Para Sterz, el acuerdo con el Mercosur constituye “una amenaza para la subsistencia de los agricultores, tanto aquí como al otro lado del Atlántico” y en consecuencia también para la soberanía alimentaria.
“La alimentación en Alemania no debe basarse (… ) en los productos importados, que ha sido fabricados con estándares sociales y ecológicos deficientes y que perjudican a los agricultores locales”, denunció.
En cuanto a la cláusula de salvaguarda en el acuerdo con el Mercosur aprobada por el Parlamento Europeo en diciembre pasado para evitar que las importaciones a la UE dañen el sector agrícola europeo, Brand señaló que se trata de esfuerzos por responder de alguna manera a las preocupaciones del sector agrícola que no constituyen más que una medida mínima que no aborda el problema fundamental del tratado, dijo.
En tanto, el Gobierno alemán reiteró su defensa del acuerdo con el Mercosur, que calificó de “hito”, al tiempo que se mostró confiado de que con la decisión de Bruselas en diciembre pasado, Italia dará su aprobación el viernes al tratado para que pronto pueda firmarse.
“Este acuerdo con Mercosur es un hito, también teniendo en cuenta la situación geopolítica en la que todos vivimos. Es un hito para la política europea de asociación y comercio. Es un hito también por el simbolismo que puede tener el hecho de que los Estados actúen en base al derecho y a acuerdos”, afirmó el miércoles en una rueda de prensa ordinaria el portavoz del Ejecutivo, Strefan Kornelius.
De acuerdo con la cadena regional ‘RBB’, amanecieron bloqueadas con grupos de tractores la A19, los accesos de la A20 y la B96 en la región de Brandeburgo (este), entre otras.
Según este mismo medio, la policía también disolvió algunos piquetes que, al contrario que los anteriores, no habían sido anunciados con antelación.
Las protestas habían sido convocadas por la Asociación de Agricultores de Brandeburgo y el movimiento “El campo conecta”, que anunciaron que los bloqueos se prolongarían hasta las 17.00 hora local (16.00 GMT).

“Nunca aceptaremos el acuerdo de libre comercio con el Mercosur. Porque es injusto exponer nuestra agricultura local a una concurrencia que, debido a unos estándares sociales y ecológicos peores, puede producir de forma más barata”, explicaron los convocantes en su manifiesto.
Las organizaciones pidieron al Gobierno reducir la carga fiscal, detener las importaciones, acabar con los monopolios y fijar como objetivo estatal que el abastecimiento de productos agrícolas se produzca a nivel regional.
Si el acuerdo de libre comercio entra en vigor, advirtieron, “no descansaremos hasta que Alemania haya vuelto a salir del tratado, de la manera que sea”.
En la región norteña de Mecklemburgo – Pomerania Anterior, en la que también se habían convocado piquetes, la cadena regional ‘NDR’ informó de que los agricultores estaban protestando en una serie de autovías, pero sin cortar el tráfico.
La principal asociación del ramo en el país germano, la Asociación de Agricultores Alemanes, también rechaza el acuerdo con el Mercosur, pero no se ha sumado a las protestas.
Unos 70 tractores cortan el acceso al Puerto de Tarragona para protestar por el acuerdo de Mercosur
Agricultores de Tarragona bloquean el paso al recinto portuario, exigiendo cambios en el acuerdo entre la Unión Europea y países sudamericanos, mientras advierten sobre riesgos para la producción local y la seguridad alimentaria, según fuentes sindicales y policiales.
El Puerto de Tarragona figura como foco de preocupación entre los agricultores de la región, quienes ven en este recinto un punto estratégico por donde entran productos agrarios extranjeros como vino y arroz.

Estos productores sostienen que la calidad de estos bienes importados resulta inferior, lo que, según sus argumentos, pone en duda la seguridad alimentaria en el territorio. Con este telón de fondo, la protesta de este jueves marca un nuevo episodio de presión sectorial sobre las prácticas comerciales internacionales de la Unión Europea.
Según informó el medio que cubrió los hechos, alrededor de 70 tractores bloquearon sobre las 10 de la mañana el acceso por carretera al Puerto de Tarragona, en rechazo al acuerdo entre la Unión Europea y los países del Mercosur.
Tractorazo en París: los agricultores franceses bloquean la capital y exigen frenar el tratado con Mercosur
Cerca de 100 tractores ocuparon la Torre Eiffel y otros puntos clave en una protesta que el Gobierno calificó de ilegal. Los manifestantes rechazan tanto el acuerdo comercial como el protocolo sanitario que ordena sacrificar rebaños enteros por dermatosis nodular contagiosa.
Un centenar de tractores irrumpió en París entre la noche del miércoles y el jueves, eludiendo la presencia policial. Agricultores franceses, respaldados por sindicatos como la Coordinación Rural y la Federación Nacional de Sindicatos de Explotadores Agrícolas (FNSEA), se movilizaron para rechazar el acuerdo Unión Europea-Mercosur y protestar por la gestión de la crisis sanitaria animal provocada por la dermatosis nodular contagiosa (DNC).
Entre las demandas del Gobierno francés destacan tres condiciones: una cláusula de salvaguardia, que permitiría suspender la supresión de aranceles a productos agrícolas y ganaderos de Mercosur si se detectan desequilibrios, y la exigencia de cláusulas espejo. Estas últimas estipulan que solo podrán importarse productos que cumplan los mismos estándares fitosanitarios y sanitarios que se exigen a los productores europeos.
El acuerdo podría formalizarse tras la votación europea, pero sigue rodeado de incertidumbre en el Parlamento y enfrenta un amplio rechazo social. Para el Ejecutivo francés, el texto responde a condiciones que ya no reflejan los retos actuales del sector y se considera desfasado frente a los desafíos contemporáneos.
EFECOM Foto Agricultores franceses, respaldados por sindicatos, se movilizaron para rechazar el acuerdo Unión Europea-Mercosur y protestar por la gestión de la crisis sanitaria animal (AP Photo/Emma Da Silva)
